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No muchos saben de este búnker, es uno grande construido dentro de la muralla de la serpiente y junto al lago.
Algo de equipo aún esta ahí, como el soporte para una ametralladora pesada.

Así es como el soporte funcionaba desde dentro.
Hay varias salas subterráneas y la construcción de este búnker tiene un sistema de inundación de agua del lago. Cuando el Ejército Soviético se retiraba llenaron el búnker con agua y permanece inundado desde entonces.
Hay también un café al aire libre cerca del lago donde salimos con mis amigos a pasar el rato en verano.
Una vez estábamos sentados tarde y como decimos aquí, una noche sin vino es como una boda sin novia, por lo que estábamos bebiendo poquito a poquito y hablando acerca de ese búnker. De repente, un muchacho que bebió demasiado y decidió ponerle fin a esas charlas y se zambulló dentro de un búnker.
Bien, eso paso en ese punto en que el sentido común todavía no nos abandonaba por lo que lo atamos con una soga y le dimos una antorcha a prueba de agua.
El nadaba y todo estuvo tranquilo por un par de minutos, entonces lo sacamos jalándolo fuera y tomo otro par de minutos traerlo a la vida mientras el regurgitaba agua.
Mientras él volvía al mundo de los vivos dijo que había visto cañones.
Esta noticia nos desconcierta porque no hay manera de arrastrar la artillería hacia abajo, a menos que fuera alguna otra habitación oculta en el muro de serpientes.
Me refiero a esta declaración fantasmal, porque alguien ebrio buceando en una bodega de guerra puede ver no solo cañones, sino a Stalin custodiándolos de pié o incluso el mismo diablo podría aparecer.
De cualquier manera, si se me ocurre llenarme de agua los pulmones o beber demasiado vino en una noche de verano, entonces yo les diré lo que hay en esa bodega.


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