Humanos
Yo crecí en la primera línea de defensa y desde niños hemos estado explorando y excavando búnkers. Los adultos nunca nos reprocharon el hacer eso, solo nos advirtieron sobre dos cosas. Si hay una mina, nosotros debemos llamar zapadores, si son huesos humanos debemos cubrirlos con tierra.
Un antiguo griego, Sófocles aconseja lo mismo. Entierra a los muertos, si no puedes enterrarlos, al menos échale un manojo de tierra.
Finalmente, el sentido común nos insta a no distorsionar la paz de los muertos y no lo hacemos.
Aquí botas de soldados, las encontramos en las trincheras, yo creo, la lluvia las lavo, los huesos estaban allí, salidos hacia fuera, huesos humanos blancos, e hicimos como Sófocles dijo, los enterramos.
Botones del uniforme alemán.
Una moneda Soviética de cinco kopecs, alguno debe haberla llevado para la suerte.
La oportunidad de identificar a un muerto Soviético en Bukrin casi no existe. La mayor parte de las 300.000 personas Soviéticas que murieron aquí fueron civiles. Como ya dije fue un ataque ficticio con tanques simulados, muñecos y hasta pistas de aterrizaje falsas. Es como en una película, todo falso, solo la gente es real y se necesita mucha gente para esa multitudinaria escena.
Los civiles eran principalmente chicos de pueblos y villas liberadas. Ellos vestían chaquetas negras acolchadas y tenían su nombre en una camisa negra. La mitad de ellos no tenían fusiles. Los que tenían fusiles iban delante y cuando morían los otros tomaban sus armas.
La cifra de 300.000 es una estimación aproximada, nadie nunca registra a civiles.
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